Todo se expande desde un punto inicial donde las posibilidades son ilimitadas – MANSKOR

Bienvenidas y bienvenidos a la primera entrada de Manskor,

Esta publicación representa el exordio tan anhelado y trabajado que finalmente sale reflejado con la Luz. Es el inicio de un nuevo proyecto profesional que se plantea como un gran reto pero que desde una ilusión inocente y una voluntad amorosa confío que podrá acompañar y ayudar a muchas personas.

Arrancar Manskor me despierta gratitud, emoción y un impulso de curiosidad hacia la vida y la salud de la humanidad. Podría comparar la sensación que vivo con el nacimiento de un nuevo ser, donde en la etapa de la infancia hay la obertura a observar y experimentar las sincronicidades de cada instante y absorber la información constante del entorno para aprender, integrarlo y, de esta forma, crear el ambiente y los hábitos en los cuales ser felices y estar en paz.

Esta filosofía de vida requiere un movimiento y un intercambio constante de energía, un ritmo recíproco que permite dar y recibir en equilibrio. Para vivir en esta fluir natural es esencial disfrutar de una buena salud (vivir ligeros dejando ir los inputs que nos estancan), tener una presencia plena (aceptar el estado de impermanencia y los ciclos de la vida en los cuales constantemente hay un principio y un fin que se transforma en un nuevo principio) y sentirse agradecido/a.

Así mismo, la implicación que tiene sentirse en el punto de origen no queda aislada solo en el inicio de un proyecto o una vida. También se presenta al comenzar un nuevo año donde todas y todos procuramos compartir buenos deseos y plantearnos flamantes propósitos. De la misma manera y aun más frecuente, aunque no seamos tan conscientes de ello, cuando se despierta un nuevo día, el amanecer nos regala una nueva oportunidad para aprender, compartir, respetar y crear la vida que queremos y ser felices.

Así pues, el exordio es omnipresente en todo, desde el nacimiento de una vida, el inicio de un proyecto, el comienzo de un año, la floración de un día, el primer pensamiento, la primera respiración… A más buena salud, más fácil será que, siempre que lo deseemos, nos podamos situar en este punto cero en el tiempo y el espacio donde todo es posible.

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